Yo caliento el banco de suplentes,
con la camiseta puesta para incluirme en tu futuro.
Mientras tanto dame un beso atrincherado,
de esos que por ser culpables son como agua en el desierto.
Tómame como al tequila, de un golpe y sin pensarlo,
que si alguien sale ganando eres tú, querido amigo,
aunque pienses lo contrario.
1 comentario:
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me encaaantó tu texto. te quieeero mucho !.
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