Vi sus caras de resignación, los vi felices llenos de dolor.
Ella cocinaba el arroz, el levantaba sus principios de sutil emperador.
Todo al fin se sucedió, solo que el tiempo no los esperó,
la melancolía de morir en este mundo
y de vivir sin una estúpida razón.
1 comentario:
ese teema x dios, tiene la posta.
fito groso (L)
un beso ñakaa,
m voy cantando mariposaa :) hahaha.
Publicar un comentario