27.6.09

Trate tanto de no entregarme, dije que este asunto nunca iría bien así que por qué trataría de resistirme, cuando yo sé terriblemente bien que te tengo bajo mi piel.
Sacrifique cualquier cosa que pudo venir
con tal de tenerte cerca a pesar de muchas cosas!

El azar es la metáfora perfecta de quien le busca inspiración a la tristeza, el destino es la cuartada sigilosa de quien lo pretende todo y nunca acierta. Mientras el futuro asoma su perfil, el presente se debate con la muerte como quien se juega el todo por el todo con una moneda puesta al viento. Jugando siempre, apostando siempre a cara o cruz ante la encrucijada revisas las cosas que pudieron pasar y que se suspendieron por verlas girando en el viento, a cara o cruz. Te jugaste los besos, los sueños, el llanto, y la tortura mortal de ignorar el futuro y escoger el amor de tu vida a cara o cruz, mientras que en la ventana se escurre el tiempo. Mientras la moneda da vueltas al viento, un beso te perfuma la existencia. Hombre de corazón partido en dos, dime a cual mitad yo pertenezco.
Lo que para ti es tremenda encrucijada, para mi es amar la incertidumbre, lo que para ti es borrón y cuenta nueva, para mi es principio o final.
¿Quien ganará la batalla de este amor desperdiciado?
tu creyendo que me quieres, yo queriéndote creer.
Estoy tratando de decirte que me desespero de esperarte, que no salgo a buscarte porque sé que corro el riesgo de encontrarte; que me sigo mordiendo noche y día las uñas del rencor; que te sigo debiendo todavía una canción de amor.
Aunque nunca fuiste mío, estuve cerca aquella vez. Y hoy que los huesos crujen por las humedades,
tu sonrisa inolvidable me hizo tanto,
TANTO BIEN !
Nadie va a sacarte nunca de donde estás,
a nadie le importa saber cuál es tu verdad.
Podés quemar tu cabeza en el dolor o en el placer,
que al final es lo mismo cuando no podés volver.
Hoy se me pasa la vida encendiendo cigarros, preguntándome a diario si serás feliz.
Hoy tomo clases de piano y de saxofón,
dicen que es buena medicina para el corazón.